Somewhere in Providencia

Esta isla del tesoro perdida y olvidada en el inmenso océano es para ti

Categoría: Verso libre

Amanecer – Acróstico

Amanece.
Muere la noche.
Avanzo.
No hay más que hacer.
En el camino hacia el «tajo».
Caen gotas de sudor
En las calles vacías
Rodeadas de grúas.

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B – Poema – Aves en el paraíso

Alegría primaveral.
Brotes verdes y cielos azules,
campos espigados
y pájaros;
un millón de pájaros
capeando los vientos
y entonando himnos
a la pura libertad.

Sombras entretejidas
en las aceras vacías,
tórtolas en la calzada,
mirlos en las ramas,
gorriones en la baranda
y erigiendo nidos de barro
en el alfeizar de la ventana
unas golondrinas.

Las nubes se tornan grises,
se oscurece el día.
Rayos y centellas.
Redoble de truenos
y bajo la tormenta
las aves juegan
como antes los niños,
a sortear gotas de lluvia.

Cápsula temporal

Este verano viajé a la vieja casa de mi abuelo y en un cajón me encontré a mí mismo con cinco o seis años.

En un cajón,
un libro de ciencia ficción
y en su final,
en una hoja amarilleada
por el tiempo o la humedad,
el dibujo de un niño
de cinco o seis años.

Un robot
que flota en el espacio
como la imaginación
de este niño
de cuarenta inviernos.

Versos del más allá

Pasé la noche en vela
Escribiendo un millón de versos
Y con cada nueva línea
De este absurdo poema
En lugar de un vacío inmenso
Hallé sin quererlo
Ni desearlo
El único universo
En que aún sigues viva
A mí lado