Somewhere in Providencia

Esta isla del tesoro perdida y olvidada en el inmenso océano es para ti

Categoría: Microcuento

A cobijo del ángel caído

Recuerdo esa grotesca sombra cobijándonos bajo sus oscuras alas. Tu y yo agarrándonos en un ardiente abrazo en el que nuestras manos no parecían conocer límites a la hora de traspasar líneas rojas. Besos de lava fundiéndose mientras las sierpes que son nuestras lenguas jugaban a retorcerse en océanos de fuego. El brillo de las ventanas al infierno que eran tus ojos y lo cautivador de su canto de sirena que llamaban a recorrer el oscuro sendero hacia los abismos del círculo del infierno de la lujuria.

Creo que aquel día fue el que traspasé los umbrales del Averno, busqué cobijo entre los infranqueables muros que son tus piernas y me alojé allí por la eternidad.

En aquellos momentos la estatua de quien dicen sufre por haber sido expulsado del paraíso, me pareció que se burlaba de su juez por haberle permitido atrapar mi alma y yo acompañé su risa, dejándome arrastrar a sus cálidos dominios sin oponer resistencia.

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Las extraordinarias aventuras del doctor Arroyo y su fiel ayudante Álvarez

Tenia que llegar el dia en que este «bufón loco» compilara todos los relatos existentes protagonizados por el insigne doctor Arroyo y su fiel ayudante Álvarez en un único volumen, y efectivamente, este ha llegado.

«LAS EXTRAORDINARIAS AVENTURAS DEL DOCTOR ARROYO Y SU FIEL AYUDANTE ÁLVAREZ» ya son una realidad y en su interior podreis encontrar veintitres relatos que abarcan todo tipo de generos y estilo.

El prólogo lo ha escrito el propio doctor en historia del arte Don Santiago Arroyo Esteban, ilustre profesor universitario en el que está inspirado uno de los dos protagonistas de las historias.

La descripción que he colocado en Amazón del libro es la siguiente:

«—Mi estimado Álvarez, en cuanto crucemos el umbral de esta puerta y descubramos los secretos que se ocultan tras ella, alcanzaremos al fin la ansiada fama que llevamos toda la vida persiguiendo. ¿Se da cuenta de lo que eso significa? A nuestro lado, dúos de héroes de la talla de Sherlock Holmes y Watson, Frodo Bolsón y Samsagaz Gamyi, o Quijote y Sancho, no serán más que meros aficionados. Dese prisa y quite de una vez el cerrojo. ¡La gloria eterna nos aguarda!
—Pero doctor… ¿No cree que puede ser contraproducente el traspasar esos sellos arcanos que a todas luces gritan «peligro»?
—¡Paparruchas!…»

Es muy probable que nunca hayas escuchado hablar de la particular pareja protagonista de esta serie de relatos, pero a traves de las divertidas aventuras incluidas en este volumen (23 historias), descubriras que mucho han tenido que ver con el devenir del destino del mundo, o, al menos, el de los mundos que recorren a sus anchas. Quizá no siempre les sale todo según lo planeado, pero… ¿Que se le va a hacer?
Como suele decirse: «Nadie es perfecto».

En ella, presento a los personajes con una posible historia en las que se suelen ver envueltos (Aunque no es ninguna en concreto).

En esta ocasión, lo he publicado en tres formatos: Tapa dura, Tapa blanda y Kindle, y como siempre he fijado el precio casi a lo minimo que permite el sistema. Además, la edición Kindle puede leerse gratis si estás inscrito en «Kindle Unlimited»… Casi nada

Aquí os dejo los enlaces para que podais haceros con vuestras copias. ¡Estoy seguro de que os gustará! (En cada enlace podeis acceder a las diferentes versiones)

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Microrrelato – El descanso

Apretó el cuello con todas sus fuerzas hasta que las respiraciones dejaron de sentirse y liberó su último hálito. Esa noche al fin pudo descansar tranquila tras interminables años de palizas y vejaciones sin descanso.

Microcuento – En la ciudad de las cien lunas

Un día dejó de soñar, pero se siguió acostando cada noche a la misma hora con la esperanza de regresar a la ciudad de las Cien Lunas y de nuevo mirar el horizonte junto a ella desde su habitación acristalada.

Microcuento – La estrella fugaz

Viajó una eternidad atravesando incontables sistemas planetarios, nebulosas, campos de asteroides y galaxias tras una deslumbrante estrella fugaz. Al llegar al mismísimo filo del universo y encontrarse cara a cara con el vacío más absoluto se puso a llorar desconsoladamente recordando lo que para poder realizar este viaje sin destino tuvo que dejar atrás.

Memoria del mar

La suave y fría brisa de la madrugada siempre me traen el recuerdo de tu gélido y a la vez cálido tacto sobre la arena de playa. La marea nocturna hacia lo posible por jugar con nuestros cuerpos mientras rodábamos fundidos en un húmedo abrazo que deseé que no terminase jamás.

¿Cuántos besos quedaron marcados en nuestras pieles en aquel vaivén junto las olas?

Me estremezco de solo pensar en el brillo de tus ojos reflejando la luna y las estrellas, y las gotas de agua resbalando siguiendo tus sinuosas curvas mientras mis manos no podían reprimir el impulso de recorrer milímetro a milímetro tu cuerpo. Temblaban mis llemas al contacto de tu ancestral y escamoso tacto.

Todo terminó cuando te adentraste mar adentro dejando un inabarcable vacío en mitad de mi pecho. Verte partir hacia alguna ciudad sumergida y olvidada mimetizándote con los reflejos de la luna entre las olas sabiendo que tú vientre albergaba nuestra simiente fue el golpe más duro que jamás me propinó la vida.

Tal vez algún día sea capaz de encontrar el valor y seguir tus pasos hacia los misterios del lecho marino, pero hasta que llegue ese momento seguiré recurriendo a mi único consuelo: estas memorias del amor que perdí sumergiéndose el mar.

Microrrelato – Pequeño mundo III

A veces, en los momentos mas solitarios perdía la mirada en el lejano horizonte y dejaba que los pensamientos viajaran al pasado, hasta su bola de cristal. Aquel que había sido su hogar y al que jamás podría regresar.

Su última visión fue un triste y solitario campo nevado teñido de grises. Los que le vieron morir dicen que jamás vieron una sonrisa tan sincera.

Microrrelato – Pequeño mundo II

Vivía encerrado en su pequeño y melancólico mundo de cristal hasta que la inmensidad del universo que giraba más allá de sus transparentes muros le hizo darse de bruces con la cruel realidad al romper la frágil barrera que le aislaba en mil pedazos.

Pensó: «Libertad no es sinónimo de felicidad»

Microrrelato – Pequeño mundo I

Era un mundo pequeño e insignificante asolado por tormentas de nieve y torrenciales lluvias donde el viento parecía arrastrar siempre un eterno sollozo. Se podía afirmar con seguridad qué era el enclave más triste del universo.

Aún con esa opresiva atmósfera reinante era el único lugar que el podía llamar «Hogar».

La semilla

Soledad
Un niño llora desconsolado
En el epicentro de la nada
Y su completa oscuridad

Solo desea compañía
Sueña incansable con ella
Y sin apenas reparar en ello
Se genera en la negrura
Un reconfortante resplandor

Una cálida lucecita
Un inapreciable faro en la distancia
Una diminuta semilla
Que enraíza
Y crece

El niño se agacha
Aropa entre sus manos el minúsculo tallo
Y llora
Llora maravillado
Riega y da calor
La semilla de sus esperanzas

Ante sus ojos
Brotan ramas
Se cubre de verdes hojas
Florece
Y se cubre de frutos
Un millar de mundos

El niño sonríe
Y su sonrisa baña con su luz
El universo recién creado

___***___

No es la primera vez que me sumerjo escribiendo sobre el mito de la creación. Adoro la mitología. Me parece un acto de total humanidad la imaginación del comienzo y del final de la existencia.

¿Cuántas historias se han creado con esa premisa?

¿Que llevó a civilizaciones enteras a creer en unas u otras?

¿Morir y matar por ellas?

¿Quien imaginó y difundió cada una de esos mágicos cuentos?

Nunca he creído en nada que no fuera nuestra capacidad de creer y de crear.

¿Podemos crear de la misma nada una nueva existencia?

¿Existirán en algún lugar dioses que nos adoren por haberles creado?