Somewhere in Providencia

Esta isla del tesoro perdida y olvidada en el inmenso océano es para ti

Categoría: arte

“Esperanza” – Noveleta de ciencia ficción ya disponible

Aquí la portada que he diseñado yo mismo… Como siempre

Desde niño, siempre me ha fascinado la ciencia ficción. Hay un recuerdo recurrente de mi infancia en el que veo a mi padre leyendo alguno de los volúmenes azules y plateados de la colección “Biblioteca de ciencia ficción” durante las vacaciones de verano. No se si eran sus increíbles ilustraciones (Con ese estilo retro) o los títulos de los libros que te invitaban a viajar a lugares remotos de la galaxia pero me encantaban. Como no podía ser de ot dera forma, con el tiempo me aficioné al género, de ahí que muchos de mis relatos se acerquen a ese estilo.

Así, con la publicación de mi nueva noveleta “Esperanza” he cumplido uno de mis sueños: hacer una historia que se desarrolle en el espacio y que tenga esa carga crítica y filosófica hacia el probable futuro de la humanidad.

Como se puede leer en la sinopsis la historia comienza en un mundo asolado por un virus letal, aunque rápidamente el protagonista es uno de los seleccionados para preservar la raza humana en algún lugar indeterminado del universo.

Como podéis suponer y tratándose de una historia mía, no se queda en algo tan simple, y el viaje tendrá mas emociones y misterios de las que en un principio puede parecer.

Ahora, os haré un repaso a algunas características y curiosidades de la noveleta:

  • Dado que lo que suelo escribir son relatos cortos o microcuentos, he elegido que la historia se encuadre en una noveleta, porque la longitud hace rápida su lectura y permite hacer una historia mas o menos compleja. Dado que el numero de personajes es pequeño es también una buena forma de darles el protagonismo que merecen.
  • La historia esta narrada en primera persona y en casi todo momento en presente, por lo que viviréis en vuestras carnes todo lo que piense o sienta el protagonista.
  • La historia consta de 21 capítulos y cada capitulo tiene una ilustración a 4 colores (Tanto la edición impresa como la digital).
Una de las 21 ilustraciones con cita que acompañan a los textos
  • Como siempre, he incluido referencias a todo tipo de películas, libros y música. Salvo la obligatoria a Marillion no diré más, para que seáis vosotros los que la descubráis.
  • Los que me seguís en Instagram o facebook (@ramiroluisalvarezmoreno) sabéis que una de mis pasiones es coleccionar discos de música (Sobre todo de Marillion XD), y por ello he creado una playlist con 21 temas (Uno por capítulo) que creo hacen un acompañamiento ideal a la historia.

Podéis escucharla aquí:                Esperanza Youtube

                               Esperanza Spotify

  • La edición impresa incluye mi relato “La vacuna”, ya que esta aventura del Dr. Arroyo y su fiel ayudante Álvarez que publiqué en octubre del año pasado es el auténtico comienzo de la noveleta… Aunque lo he incluido al final dado su diferencia de estilo.
  • La noveleta está especialmente dedicada a Sergio Sanchez (Acá Lothandir), No solo porque en mi libraco “Autorretratos de un bufón loco” me escribió el prólogo, si no que ahora, con su condición de medico de la UCI merece todo el apoyo posible, dado el titánico esfuerzo que están realizando (Mi particular aplauso 😉).

Y sin más, os dejo los enlaces para haceros con ella (Como podeis ver a precio irrisorio).

¡Espero que os guste!

Edición impresa – 4,95€Aquí

Edición digital – 0,99€Aquí

Esperanza – Noveleta de ciencia ficción

Que portada mas chula me ha quedado

Con la llegada de la pandemia del COVID-19 nos tocan tiempos duros. Y como lo que toca es quedarse en casa, he aprovechado para completar mi noveleta de ciencia ficción “Esperanza”, continuación indirecta del relato “La vacuna” (Parte de la conclusión del relato aunque toma un camino muy difrente) que publiqué en el blog y en mi libro “Autorretratos de un bufón loco”.

¿De que trata “Esperanza”?

“Un virus letal está acabando con la humanidad y esta, en un intento desesperado envia a unos elegidos al espacio para evitar la completa extinción de la especie humana. Son la ultima esperanza.”

De esta forma, he escrito una pequeña gran historia épica en la que nada es lo que parece y en la que los protagonistas se encontrarán cara a cara con el autentico horror.

Como he tenido tiempo, he dado formato a la historia y preparado su publicación en Amazon tanto en formato físico como en formato digital para el día 17 de abril a un precio hiper reducido para que nadie se pierda esta aventura.

La edición impresa saldrá a la venta a 4,95 € y la edición digital a 1,99 € , pero esta última podeis reservarla desde ya a solo 0,99€ en el siguiente enlace:

Reserva “Esperanza” aquí

Como muchos sabéis, tiendo a cuidar mucho la edición de mis libros, y en esta ocasión he querido incluir una imagén por capítulo (“Esperanza” consta de 21 capítulos) con el siguiente formato:

Ilustración del primer capítulo “llueve”

Y con esto, os animo a haceros con con esta historia, con un aporte infimo ayudareis a que pueda seguir escribiendo y publicando historias.

¡Muchas gracias y espero que os guste!

Un final cualquiera

El día que nos dimos cuenta que el mundo se iba a la mierda era ya demasiado tarde. Fue una triste tarde otoñal con hojas doradas cayendo entre la suave llovizna, cuándo los hongos nucleares comenzaron a crecer en todas direcciones arrasando ciudades, pueblos, campos y bosques.

Los que quedamos vivos en aquel primer momento solo podíamos imaginar ante el desolador y silencioso paisaje que quedó, los gritos desesperados de los millones de personas que murieron sin remedio en esos fatídicos e interminables minutos.

Qué suerte tuvieron.

Hoy ví impotente morir a mi hija pequeña. Su carne se pudrió mientras su frágil organismo alimentaba tumores que no paraban de extenderse y crecer en el interior. El próximo seré yo, mañana tú y pronto este planeta volverá a ser una inmensa roca inerte flotando en el vacío por obra y gracia de la especie más estúpida que jamás hábito el universo.

Esas motas de polvo

Jugábamos en el suelo como siempre que no era posible salir al parque.

En la calle soplaba fuerte el aire e iba arrastrando consigo las doradas hojas que comenzaban caer.

Durante todo el día una tenue e incesante llovizna había estado cubriendo el gris paisaje otoñal de la calle.

Llegó la tarde. Justo la hora en que la luz del sol se suele tornar ardiente e intensa antes de desvanecerse y dejar paso a la noche.

Un casual claro entre las nubes nos hizo partícipes de la magia de ese momento cuando por las cristaleras del salón comenzaron a entrar inclinados e intensos rayos de luz que contrastaban con las sombras que nos envolvían.

Minerva se quedó mirando el haz de luz y con su alegre voz me preguntó: -¿Qué es eso que vuela?.

Miré hacia donde señalaba y estuve a un paso de responder lo obvio: “La luz del sol en la ventana”. Pero caí en que ella no se refería a eso.

Se refería a las motas de polvo en suspensión que parecen cobrar vida en esos rayos de luz.

Cualquiera que se haya molestado en observarlos coincidirá conmigo en lo hipnótico de su movimiento, sus irregulares formas y sus brillos como sacados de un sueño.

Es solo polvo.

-Polvo de hadas mi niña.- Respondí mientras la arrimé a mí en un abrazo.-Lo dejan tras de sí para dejar constancia de su existencia, ya que son invisibles para nosotros.

Minerva no preguntó más. Se quedó mirando en silencio buscando hadas hasta que finalmente se oscureció todo. Todo ese tiempo con la preciosa sonrisa de una niña con la convicción de que lo que había respondido era real.

¿Y quién soy yo para decir que no lo es?

El grito

¿Cuánta angustia puede almacenar un cuerpo?

Se preguntaba cada día.

Y cada día la angustia iba aumentando.

Acrecentándose hasta doler.

Llenando cada espacio entre células que lo conformaban.

Angustia solidificada corriendo por sus venas y arterias

Hasta casi supurar por todos los poros y orificios de su cuerpo.

Es posible que no creas lo que entonces ocurrió.

Abrió todo lo que pudo la boca y gritó.

Ondas sonoras de angustia condensadas

Expandiéndose en un arco incapaz de reducir su potencia en la distancia.

Un sonido tan potente que hizo que saltarán las alarmas de todos los autos.

Qué estallaran todos los vasos y platos.

Ni un cristal quedó intacto a su paso.

Los perros aullaron.

Reventó muchos tímpanos.

Finalmente aquella tormenta perfecta sonora se alejó hacia el espacio.

Dejando atrás calma y destrucción.

En el espacio nadie puede escuchar tus gritos

Qué equivocados.

Continúo su viaje sin descanso hacia el infinito,

Apartando el vacío a un lado.

Eones más tarde causaría estragos en mundos y civilizaciones que aún no han florecido.

Tan lejanos.

No importaba el futuro de lo en ese momento inexistente.

Respiró tranquilo.

La angustia con el grito se había ido.

El Tubo

Todos los días maldigo al que nos engañó con el tópico “el trabajo dignifica”. Un ser perverso y cruel que aplastó una existencia como animales en la búsqueda de la supervivencia sin más preocupaciones que acostarse con algo que llevarse al estómago. O vivíamos o moríamos según nuestras fortalezas. Un trato justo. Pero alguien decidió que era más digno levantarse cada día en una rutina interminable para hacer que unos pocos vivan como Reyes y otros supliquemos las migajas. El fuerte toca la campanilla y el débil se desvive para lamer sus botas por si se deja caer alguna moneda de hojalata de forma completamente casual. La muerte sin duda es más digna.

Esa cruel maquinaria esta tan bien engrasada que cualquiera que se desvíe de la ruta trazada es tratado como un paria. El sistema se ha interiorizado de tal forma que hasta el colectivo más inteligente, la mujer, que siempre se mantuvo al margen de esa vorágine que devora nuestras vidas poco a poco llegó a pensar que era un privilegio y luchó por unirse para tirar del arado. Lo consiguió y ahora ya no hay vuelta atrás. Son otros engranajes que giran tirados por los dientes de engranajes más poderosos y ya no existe el tiempo para hacer de lo natural algo normal.

Ya no se recuerda el día en que todos los niños se empezaron a fabricar en laboratorios.

¿Quieres un hijo?

Firmas una hipoteca y lo tienes de catálogo. Nosotros elegimos un niño rubio de pelo rizado y ojos grises. 49% genética mía y 51% de mi pareja. La quiero mucho e hice esa pequeña concesión. Ahora los dos nos vemos abocados a trabajar al menos cuarenta años sin descanso. La moratoria de pago en los préstamos de natalidad implican además de una enorme caida del estatus social, la retirada del retoño y traslado a una cadena de separación de residuos de por vida. Ellos te dan vida, ellos te la quitan, o al menos disponen de ella.

Todos los días me pierdo en estos triviales pensamientos cuando llego al Tubo. El medio de transporte del trabajador mundano de la central de energía solar de la luna, donde por turnos de veinticuatro horas se trabaja sin descanso.

Pero hoy al llegar algo era diferente. Una enorme congregación de trabajadores abarrotaba paralizada el acceso. Se veían en sus rostros reflejada la la sorpresa y la desesperación.

¡El Tubo había sufrido un problema técnico de difícil reparación!

Los altavoces en lugar de dar instrucciones para mantener el orden de entrada al transporte repetían sin cesar un mensaje insólito:

“Estimados trabajadores, se están realizando unas reparaciones en el Tubo que se estima se prolongarán por más de una semana. La compañía les otorga este periodo de vacaciones. Regresen a sus hogares y disfruten del tiempo libre. Muchísimas gracias por su comprensión.”

Aún resuenan esas palabras en mi cabeza como un eco.

“Regresen a sus hogares y disfruten del tiempo libre.”

“Regresen a sus hogares y disfruten del tiempo libre.”

“Regresen a sus hogares y disfruten del tiempo libre.”

¿Y que coño pretenden que hagamos en el tiempo libre?

___***___

Este relato, tiempo al tiempo, será (o es) tan terriblemente realista que acojona. Por suerte podéis tenerlo para siempre junto a doscientas bufonadas más en:

Autorretratos de un bufón loco

Además de conseguir un pedazo de libro por menos de lo que piensas, mis beneficios los donaré a la ONG Reforesta. Creo que es un buen trato 😉

La noche de las cuatro estaciones

Como en un enorme lienzo de colores pastel ella miraba inmóvil a través de la cristalera la silenciosa lluvia caer. Observaba cómo las doradas hojas se desprendían de las ramas mecidas por un suave viento e iban descendiendo en un tranquilo planeo que finalizaba al contacto con el suelo. Sus ojos color miel eran un espejo del otoño impasible que hacía su trabajo en el exterior. Albergaban lágrimas que no se decidian a comenzar su descenso mientras que sus ojos húmedos parecían dos bolas de cristal que guardaban en su interior la dolorosa tristeza de quién ha amado ciegamente, pero el destino ha hecho que todo termine, abriéndole los ojos a la cruel realidad.

El sol oculto tras las grises nubes que cubrían el cielo comenzó a retirarse en el invisible horizonte, dejando paso a una blanca y brillante luna y millones de estrellas que tampoco se dejarían ver esa noche en aquel lugar perdido en algún lugar de Providencia. El mundo se sumió en la más absoluta oscuridad y como conscientes de que la negrura las protegería de ser descubiertas, las lágrimas comenzaron a brotar iniciando así su furtivo descenso por sus blancas y suaves mejillas. Mientras lloraba como la lluvia incesante del exterior poco a poco su corazón se fue congelando como sumido en un aparente eterno invierno. Una lágrima sin rumbo llegó por azar a sus perfectos y carnosos labios pero estos detenidos en el tiempo dejaron que la salada encarnación de la tristeza se alojara en su boca hasta desaparecer dejando su amargo sabor.

El suelo tembló y en algún lugar del departamento una ventana mal cerrada se abrió, dejando entrar una fuerte ráfaga de viento que recorrió los pasillos, descendió las escaleras, atravesó el living e hizo que los oscuros y largos cabellos de la reina de hielo se acudieran como una pequeña barca en el centro de una tempestad. De entre los hilos de brillante azabache, un blanco espía que se ocultaba, casualmente se separó del grupo y se quedó cruzado ante su rostro, rozando suavemente su nariz como intentando dar consuelo a aquel bello ser qué le daba cobijo. Ella alzó su delicada mano adornada únicamente con un anillo de plata y lapislázuli con la intención de apartarla y seguir perdida en el infinito de la soledad, pero al ver el reflejo plateado de una cana fuera de su tiempo algo cambió en su interior. Las fuentes de sus ojos se secaron y como si repentinamente hubiera llegado la primavera, dos margaritas florecieron en la comisura de sus labios.

estaba en plena oscuridad pero en un instante una pequeña llama había comenzado a arder en su interior y su suave calor fue llenando poco a poco su cuerpo, haciendo que los recientes suspiros se fuesen tornando tranquila respiración. El Fénix renacia una vez más de su letargo entre las cenizas de un corazón roto. Y de esta manera sus ojos que habían comenzado a recuperar el brillo, se cerraron lentamente dando paso al reparador sueño.

La despertó el alegre cantar de un ave posado sobre la baranda de la terraza. El sol asomaba en el horizonte dejando escapar rayos de intensa luz por entre las pocas nubes que aún no habían sido arrastradas lejos por el viento otoñal. Un arco iris nacía de un charco cercano llenando de color una maravillosa mañana. la noche y el pasado habían quedado atrás dejando paso al día y el presente. El futuro se veía en ese instante colorido cómo ha de verse siempre.

Ella se despertó emitiendo un suave bostezo y al observar la escena que el nuevo amanecer había pintado tras la ventana sonrió radiante como queriendo competir con el alba. Y aquél día fue feliz.

___***___

Resubo la que oficialmente fué la primera entrada de este blog el 4 de Mayo del 2014, cuando aún estaba trabajando en Chile. Este texto revisado es uno de los incluidos en “Autorretratos de un bufón loco” (Junto a 200 más) ¡Espero que os guste!

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Fugaz recuerdo V

El día que ella se fue el mundo se silenció y solo quedo un incesante eco de súplica y desesperación.

Quedó en las cuatro paredes que nos cobijaban un agujero temporal paralizado en esa fatídica hora en que partió.

Un rastro de plumas blancas alejándose hacia la ventana abierta de par en par quedó como única prueba del vacío que dejó en aquel lugar.

Con ella se alejó también la luz. Y a la tenue llama de las velas vimos la felicidad marchitarse y el futuro tornarse oscuro. De un negro que dolía observar. Que obligaba a apartar la mirada y llorar.

Tenia nueve años y al día siguiente iba a cumplir diez. Se fué y se llevó consigo mi sonrisa y la alegría. La sonrisa y alegría del niño perdido que sigo siendo aún hoy.

Exactamente veinticinco años después desde su nube me las devolvió. Nació Minerva y desde entonces la alegría regresó al hueco que jamás debió haber abandonado aquel lejano y helado marzo en que falleció.

—***—

6 de Marzo, un punto de inflexión en mi vida. Un 6 de marzo perdí a mi Madre y un 6 de marzo nació mi hija Minerva. Este 6 de Marzo está publicado “Autorretratos de un bufón loco” tanto impreso como digital. Te animo a hacerte con él por muy poco y adentrarte en sus muchas páginas cargadas de historias y vivencias. Estoy seguro que te gustará.

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Cruce de caminos

Ocurrió en el breve lapso de tiempo
Qué sucede en el cruce de caminos
De dos perfectos desconocidos
En direcciones opuestas

Le miraste a los ojos
El té devolvió la mirada
Ambos sonreísteis
Se sonrojaron vuestras mejillas

Hay quien lo llamará magia
y quién dirá que fue química
Destinos cruzados
Tonterías al fin de al cabo

Después de todo
Continuasteis vuestro camino
Como si nada hubiese pasado

La cascada del fin del mundo

El crucero al fin zarpó
Surcando una mar en calma
Dejando atrás estelas de plata
Y el pasado despidiéndonos
Apesumbrado para siempre
Desde los muelles

Un navío cargado de sueños
De deseos olvidados
De creencias increíbles
De verdades engañosas
De ilusiones
Fe
Y falta de ella

Comenzó un viaje al más allá
Hacia horizontes perfilados
Viaje de ánimas con ánimo
Y locos buscando cordura
O nadar en ella
Libres
De querer demostrar
Lo indemostrable
De creer

Ochenta y un días de viaje
Y sus oníricas noches
Nubes oceánicas
Violentas tormentas
Salvaje oleaje
Prados de estrellas
Camaleónicas lunas
Auroras boreales
Amaneceres cristalizados
Por un viento cada vez más frío
Que nos dejaba helados

Una tarde comenzó
A escucharse el ruido
Al principio un murmullo
Después atronador lamento
Al final un infierno sonoro

El viaje llegaba a su fin
Enfrente congeladas aguas
Caían por el borde del mundo
Hacia el vacío del universo
Tan desconocido y bello

Y así arremolinados en cubierta
Nos precipitamos hacia el infinito
Conocedores de una realidad encubierta
Por otras fuerzas
Sin testigos
Pero con nuestros sueños cumplidos

___***___

Los conspiranoicos me resultan gente entrañable. Capaces de creer lo que sea con tal de no aceptar está realidad. La teoría de la tierra plana es tan absurda que partir en un viaje para demostrarlo requiere una fe inquebrantable. Y el acto un cierto romanticismo. ¿Y si se hace realidad su sueño? Creo que soy el tipo de persona que desearía que estuviésemos todos equivocados. ¡Se iban a enterar esas manos negras que mueven los hilos del mundo!