Somewhere in Providencia

Esta isla del tesoro perdida y olvidada en el inmenso océano es para ti

Mes: octubre, 2021

Como ratas

Vivimos como ratas.
Hacinados en nuestros agujeros
Refugiados en nuestras cloacas
Esperando ansiosamente qué
De algún estercolero nos lleguen las migajas.

Vivimos como ratas
En un naufragio buscando
Ahogarnos en mar abierto
Pisando la rata pequeña y débil
Dejando atrás sus restos
Para que las ratas rezagadas
Los devoren hasta los huesos.

Vivimos como ratas
En colonias de miles de miembros
Todas iguales,
Con el mismo pensamiento:
Vivir un día más
Olvidando nuestra condición de seres infectos.

Vivimos como ratas
Pero vivimos.

¿Realmente vivimos?

La casa del jardín de estrellas

Soñando universos

¿Recuerdas cómo llegamos a la casa del jardín de estrellas?

Noche tras noche, al cerrar los ojos, volábamos como golondrinas enamoradas siguiendo la estela de un astro olvidado. Dábamos piruetas acariciando la nada. Su materia oscura. El todo. Típica contradicción onírica que nos hacía repetir una y otra vez los encuentros.

Noche tras noche la misma senda.

Girábamos. Nos abrazábamos. Nos besábamos. Nos mareábamos viendo incontables y diminutos soles centrifugarse alrededor nuestro. Tú y yo éramos el epicentro del universo.

Y al finalizar una de las vueltas, y mientras las estrellas volvían a ocupar su descanso a millones de años luz de nuestra posición, nos dimos cuenta de que sin imaginarlo habíamos llegado a una nueva localización del vasto espacio.

En medio de la negrura, una preciosa casa de formas orgánicas nos daba la bienvenida con sus puertas abiertas. Un jardín de estrellas en flor en tal concentración a su alrededor que parecía la congregación de todas las luciérnagas del universo, invitaba a dirigir los pasos hacia el descanso que ofrecía su porche.

Y el sueño nos arrastró hacia allí como la traicionera corriente en las aguas profundas, y nos llenó de la misteriosa curiosidad que nace del descubrimiento de lo desconocido.

Y lo desconocido dejó de serlo cuando ella nos recibió con los brazos abiertos. La calidez de quien lo envuelve todo. La mismísima Diosa, que un día soñó todo y al despertar, su sueño se había materializado. Aunque luego se hundió en el olvido cuando descubrió que lo que había creado no tenía ningún interés y decidió seguir soñando otras realidades.

—Queridos, pasad y sentaos. Descansar del largo viaje que guía vuestro sueño —dijo señalando una mesa redonda de piedra labrada cubierta con un mantel de tupido musgo. A sus lados, había sillas de idéntico acabado. Las más cómodas en las que jamás nadie se había sentado.

Eso hicimos, y la mesa se llenó de las viandas más exóticas por cortesía de nuestra anfitriona. Platos procedentes de todos los rincones de un millón de universos llegaban sin interrupción para deleitarnos la vista, el olfato y el gusto, mientras el tiempo quedaba congelado en aquel refugio situado en el origen de la existencia.

Hablamos durante eternidades de todo tipo de temas y compartió con nosotros más conocimientos de los que podíamos soñar con asimilar. Su sola presencia nos hacía creer que disfrutaríamos para siempre de esa eternidad que parecía envolver todo. Sin embargo, todo terminó en un instante eones después con unas simples preguntas que la planteé:

—¿De verdad soñaste todo aquello que nos has contado?

¿Incluso este instante?

¿Esta misma pregunta?

Solo necesitaba un sí o un no por respuesta, y su respuesta fue el silencio. Un silencio que hizo que todo aquel universo de ensueño se desvaneciera, dejándome solo, flotando en el vacío.

Entonces lo comprendí.

¿De verdad soñé todo aquello que te he estado contando?

Contar historias. Hacerlas realidad. Soñar y hacer que se realice lo soñado. Crear universos. Poblarlos. Extinguirlos para moldear algo nuevo. Imaginar que lees esto. Que en realidad lo estés leyendo. Que te haga pensar y soñar. Que esos pensamientos y sueños se transformen en tus manos en otros universos e historias que repitan el ciclo.

Me miré a mí mismo en el espejo de la soledad y vi el único y verdadero Dios: uno mismo. Dispuesto a crear una nueva existencia. Un nuevo universo. Una nueva historia. Un nuevo sueño…

Y descansar.

«Mayyuws Minh (Sin esperanza)» – Novela corta de ciencia ficción distópica ya publicada.

El futuro os espera

Pues lo dicho. Hoy ya está disponible mi nueva novela corta de ciencia ficción distópica titulada «Mayyuws Minh (Sin esperanza)». Mi libro numero 13

La sinopsis de la historia es la siguiente:

En el año 2114 la totalidad de la población terrestre vive en el interior de «Mayyuws Minh» una megalópolis abovedada. Allí, bajo la atenta supervisión de Adrastea casi todos gozan de puesto de trabajo y servicios de ocio para poder disfrutar del momento.
El día que a Vidar, un ingeniero informático, se le comunica el despido por motivos organizativos decide darse una fiesta de lujo con el importe del finiquito, durante la cual conoce a una joven recién salida del centro de formación llamada Danna que no acepta el rango y puesto de trabajo que se le ha asignado al finalizar los estudios.
A raíz de tal encuentro, ambos se ven envueltos en una serie de acontecimientos que les llevarán a conocer una realidad que nunca habían llegado a imaginar.

La cubierta que me he currado para la edición física.

Como oferta de lanzamiento, hasta el proximo miércoles dia 13 (Incluido) la edición en tapa blanda estará a tan solo 3,5€ y la edición kindle a 0,95€. Además si tienes suscripción a kindle unlimited puedes leerla gratis.

Espero que si os animais a haceros con una copia os guste esta historia cargada de aventuras en un futuro para nada descabellado. A mi desde luego me ha encantado escribirla.

Links (Si resides en otra zona, tambien estará en tu mercado de Amazon. Buscala sin más):

Amazon España: Mayyuws Minh (Sin esperanza)

Amazon general: Mayyuws Minh (Sin esperanza)

Descubridor de un nuevo mundo

Agujero negro

I

Huí.
Sé muy bien que huí.
Escapé una mañana para no regresar.
Con las manos amarradas en el volante.
El pie anclado en el acelerador.
El corazón atrás destrozado en medio de la calzada.
Despegue rumbo a lo desconocido.
Autopista de estrellas en el horizonte.
Y mi antiguo diminuto mundo detrás.
Haciéndose cada vez más pequeño en la distancia.

II

¿Cuánto tiempo puede alguien estar huyendo de su pasado?
¿Alguna vez los recuerdos se desvanecen para siempre?
Noche tras noche no dejaba de atormentarme arropado en pesadillas.
Despertaba empapado de sudor.
Gritando en la soledad de la enorme distancia recorrida.
No creía que tuviera otro futuro que empacho a base de lamerme las heridas que no iban a cicatrizar jamás.
Entonces lo vi.
Un enorme túnel negro que se retorcía como un gusano.
Un gusano que se alimentaba de personas como yo.
Sin nada que perder.

III

¿Que puedo perder?
El cosquilleo que ofrece lo desconocido se instaló en el interior de mi cerebro.
La neurona que dicta los impulsos se desperezó y grito.
Hazlo!
Y lo hice.

IV

El viaje fue un suspiro.
En un momento estaba en un lugar indeterminado del universo y en un pestañeo en otro exactamente igual.
¿El vacío parecía más cálido?
Tal vez aquí pueda iniciar una vida nueva.
Volver a los orígenes.
Aterricé en un campo infinito de hierba que se mecía con el viento como un mar.
Me bañé en sus olas.
Me quedé embobado viendo los dos soles que en el cielo jugaban con las nubes.
Cerré los ojos y dormí.
Aquella noche después de muchos años soñé.

V

Lo primero que vi al despertar fue a ti.
Tu rostro mirándome fijamente con el reflejo de la curiosidad.
Tan claro.
Eras diferente y a la vez igual.
No te entendí pero tus ojos me dijeron todo.
Me ofreciste la mano.
La tomé.
Y juntos de la mano nos alejamos sin prisa a descubrir este nuevo mundo.

___***___

Re-subo este viaje de no retorno.

¡Espero qué lo disfrutéis!