Somewhere in Providencia

Esta isla del tesoro perdida y olvidada en el inmenso océano es para ti

Mes: marzo, 2021

Buscando estrellas

Buscando estrellas
circulamos sin rumbo.
¿Acaso esperan?

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La ciudad sin Esperanzas – Acróstico

Se despierta un día más
Idiotizada la ciudad Sin Esperanza
Nuevo día de presente sin futuro

Elevando grises nubes hacia el cielo
Se mueven huecos y sombríos rostros
Pateando las aceras como autómatas
Especímenes de mentes vacías
Rotos corazones de paja seca
Ardiendo consumidos por la desidia
Nada que merezca reseñar o recordar
Zánganos nacidos para trabajar
Atrapados en falsa libertad
Sin destino ni voluntad

___***___

Resubo este acróstico. El que da inicio a «Crónicas de un bufón loco»

¡Espero que os guste!

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Caminando

Solo desierto
y ruinas a mi paso.
Seguí avanzando.

Pequeño gorrión nocturno

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Pequeño gorrión nocturno de alas café y pico de plata.

¿No ves que el sol ya se escondió y la luna ya canta?

Es hora de desplegar tus alas y bailar al son del viento entre las estrellas. Planear sobre las luces de las ciudades que se apagan. Sentir que la capa de oscuridad te envuelve para que las rapaces nocturnas no puedan criticar esa libertad que siempre te acompaña. Tal vez posarte en una alambrada, atusar tus suaves plumas mientras silvas y descansas tus negros y brillantes ojos ante la proximidad del alba.

Pequeño gorrión nocturno, la noche por desgracia se acaba. Es hora de replegar las alas, cerrar tus ojitos y soñar hasta que inevitablemente la noche susurre…

¿No ves que el sol ya se escondió y la luna ya canta?

El extranjero

—Mira a ese hijo de puta, andando como si nada por nuestras calles. Ahí, riéndose de nosotros porque nos toma por gilipollas. Aprovechándose de nuestra buena voluntad. Quitándonos el trabajo y nuestros recursos. Despilfarrando lo que hemos creado con nuestros esfuerzos. Me da asco imaginar que roza a nuestras mujeres y niños. Que respira nuestro aire. Que podemos respirar sus sucios y apestosos vahos. ¡Dios, me entran ganas de vomitar solo de pensarlo! Pero este cabrón se lo va a pensar dos veces antes de volver por aquí. Va a saber que ni él ni su familia debían de haber pisado nuestra tierra. ¡Ja! ¡Quieto ahí maldito bastardo! —

Se dirigió apresuradamente con ojos inyectados en sangre hacía la oscura figura qué se giró para observarlo asombrada.

¿Sabía realmente a quién se dirigía?

No llegó siguiera a acercarse. A pocos metros de distancia unos viscosos tentáculos le habían atravesado el pecho dejando al descubierto un corazón palpitante que derramaba chorros de sangre sobre la acera.

La figura continuó caminando como si nada. Nadie se dignó a mirar el rostro desencajado de aquel hombre. Nadie se planteó siquiera socorrerle. El cuerpo se quedó ahí tendido convulsionándose hasta que la muerte paró aquel grotesco espectáculo.

Tal vez habría sido mejor para él plantearse quién es el auténtico extranjero en este planeta que habitamos.

Nueva vida

I

Estaba claro que éramos diferentes. Engranajes defectuosos del gran mecanismo en que había evolucionado la humanidad. No encontrábamos sentido a malvivir entre los cientos de millones de zánganos que pueblan la mayor de las Megapolis en ese ciclo eterno de trabajo, consumo y sueño.

Era solo cuestión de tiempo que tomáramos caminos diferentes, y una nebulosa mañana de lo que antiguamente llamábamos primavera comenzamos a caminar por el único camino que se alejaba de la monstruosa urbe.

II

Cada paso al frente dejaba un poco atrás aquel horizonte de hormigón, acero, cristal y smog. Lentamente fuimos observando como el paisaje antes gris y monótono tomaba brillantes tonos verdes que respiraban e insuflaban vida, y antes de que nos quisiésemos dar cuenta habíamos retrocedido un millón de años en el tiempo hacia un lejano pasado. A una época olvidada sin electricidad, agua corriente o internet. A merced de la climatología y los caprichosos ciclos de las estaciones.

Todo lo que podíamos conseguir tenía plasmado su precio en gotas o litros de sudor. Volvimos a descubrir el fuego, y las frías noches de invierno las pasábamos alrededor de una hoguera contando las historias que nos susurraba el viento hasta que nos quedábamos dormidos soñando con esa nueva vida en uno de los incontables poblados que fueron abandonados hacia ya unos doscientos años, cuando la gente de entornos rurales dejó de ser necesaria.

III

Pero los tentáculos de la humanidad son largos y devastadores. Éramos libres y la libertad se paga con sangre y olvido. Toda rama que crece en dirección equivocada debe ser podada, y un amanecer cualquiera sobre una loma a las afueras del poblado aparecieron las siluetas de un pelotón de soldados.

No hicieron preguntas. Únicamente dispararon, y los que quedamos vivos fuimos encerrados por siempre donde no se supiese jamás de nuestra existencia y utópico sueño de cambio.

Y así fué como comenzó y terminó un intento de vivir. De vivir una nueva vida en este mundo sin futuro para el auténtico soñador.

En la ciudad sin Esperanza

Tenía los pies descalzos,
un pantalón remendado,
camisa a cuadros
con mil lamparones
y en sus finos labios,
una humeante colilla
que tiró medio consumida
algún desgraciado.

Yacía sobre un cartón
húmedo y desgastado,
y a su lado,
junto a un sarnoso chucho
dormitando,
para paliar el hambre,
un cartón de vino blanco.

En la ciudad Sin Esperanza
La humanidad deshumanizada
pasaba a cámara rápida
como sombra diluida
sobre acera y asfalto,
de un lado a otro,
sin reparar en su rostro.

A nadie importa un despojo
desechado como tantos otros.
A nadie importa un niño
de tan solo ocho años.
Solo.
Tan solo.

Típico despertar

Desperté
Desperté como en tantas otras historias
Rodeada de densa niebla
Cipreses balanceándose al son de un suave viento
Y silencio
Eterno y doloroso silencio

Filas de lápidas de piedra
Reflejos de lo que fuimos en vida
Mausoleos de ricos que no valen de nada en la muerte
Lápidas y nichos para la gente corriente
Y para el pobre,
arena y tierra
Compartiendo lecho con un montón de huesos sin nombre

Desperté
Y comenzó mi nueva vida
Mi no-vida
Que comienza mirando hacia atrás.
Un texto grabado en el granito de una lápida vestida con coronas de flores
Qué el tiempo borrará

«Mi dulce ángel. Descansa en paz»

Nuevo Podcast – Pensamientos de un bufón loco

Distinta imagen pero sigo siendo el mismo niño de ayer

Tal y como reza el titulo, he comenzado un nuevo podcast en el que iré leyendo mis escritos por orden y comentandolos. Está realizado en la plataforma Anchor y se puede escuchar tambien por spotify. La idea es realizar uno semanal.

Comparto con vosotros los enlaces de este primer episodio.

¡Espero que os guste!

Concurso de microrrelatos «FIN DEL FRÍO»

Como os lo cuento, «Literary-planets» saca a la luz este primer concurso de «microrrelatos», al cual estáis todos invitados a participar.

El premio es un libro de nuestro integrante Óscar Millán Morancos, y además podréis formar parte de la antología 😀

¡Esperamos vuestros escritos desde cualquier lugar del mundo!