B – Microcuento – La sala de espera

por Bufón loco

-Pase, siéntese y aguarde su turno. Le avisaremos. – Resuena una voz clara y monótona procedente de algún lugar indeterminado de la cegadora claridad que me rodea. Me parece distinguir la vaga silueta de una silla en mitad de la nada y me siento a esperar.

Espero y espero, mientras miro el vacío y mi mente se queda en blanco mimetizándose con el inmutable ambiente de la sala de espera. Una eternidad más tarde regresa esa voz y susurra mi nombre. Me saca del letargo como a una semilla enterrada la primavera.

Ha llegado la hora. Me levanto y dispongo a afrontar mi destino. Doy un paso al frente. Un paso hacia cualquier parte. Luego otro y otro, y con cada paso pierdo una diminuta porción de mi esencia. Hay tanto que andar y desandar…

Me desvanezco como humo en la distancia hasta que de mi solo queda un pensamiento. Un último pensamiento flotando entre corrientes de brisa. Disipándose.

«¿Quien soy?«

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