Somewhere in Providencia

Esta isla del tesoro perdida y olvidada en el inmenso océano es para ti

Mes: mayo, 2019

Frases célebres VI – Cualquier mañana

“¡Buenos días princesa!”

La vida es bella – 1997

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Reino del miedo

miedo

Amanece un día más en el reino del miedo.

Miedo al futuro.
Miedo a perder el trabajo.
Miedo a no poder acceder a una vivienda.
Miedo a ser juzgado por ser como eres.
Miedo a salirte del camino establecido.
Miedo a que no se respete todo aquello que has luchado por conseguir.
Miedo a la inseguridad.
Miedo a lo desconocido.
Miedo a lo que conoces.
Miedo a la responsabilidad.
Miedo a expresar las ideas.
Miedo a que se entiendan.
Miedo a la oscuridad.
Miedo al vecino.
Miedo a la sociedad.
Miedo a la soledad.
Miedo a perderte.
Miedo a perderme.
Miedo a vivir con miedo.
Miedo a aquellos que no tienen miedo.
Miedo de saber que interesa que tengas miedo.
Miedo de ser uno de los que no sienten miedo.

Anochecerá un día más en el reino del miedo, y me acostaré sabiendo que mañana sea un día exactamente igual:

Regido por el miedo.

La energía del futuro

Energía limpia
Energía que nace del propio hombre
Con una simple hora al dia sentado
Haciendo lo que más te guste
Chatear, ver series o pornografía
Incluso si te va lo raro, leer

Ganarás el salario completo de un día
Y tú energía llegará a millones de hogares
Alimentará televisores y ordenadores
Cargará teléfonos móviles
Iluminará la oscuridad
Llenarás de alegría millones de hogares

Por supuesto tiene su aquel

¿Que trabajo no lo tiene?

Lo bueno es que el coste de éste
Realmente no lo notarás
Hasta que llegue el final

¿Acaso importa el futuro?

Vive el presente

Una hora de trabajo te restará
Un día completo de vida
De un futuro incierto
Insignificante coste
Comparado con el beneficio
Porque de eso hablamos

¿Cuánta vida te resta cualquier otro trabajo?

Por supuesto firmé el contrato

La visita

Extendí la mano cordialmente. Ella extendió tímidamente la suya y me rozó. Se quedó hipnotizada con su mirada de otro mundo clavada en mis ojos. Un pestañeo y ella y su aeronave desaparecieron.

Su segunda visita no fue tan pacífica

___***___

VERSIÓN EXTENDIDA

Entregué la mano en señal de concordia y ella tímidamente extendió la suya y me rozó. Se quedó como hipnotizada con su mirada de otro mundo clavada en mis ojos. Cuando me quise dar cuenta ella y su aeronave habían desaparecido dejando un rastro de humo que se desvaneció en cuestión de segundos.

Por desgracia para nosotros la segunda visita no fué tan pacífica.

___***___

Otro de los microrelatos que me han publicado en microcuento.es con extensión de Twit. La versión extendida que incluyó es por curiosidad de como recorté un ya microrelato para que tomara la extensión necesaria.

¡Espero que os guste!

La noche de las cuatro estaciones

Como en un enorme lienzo de colores pastel ella miraba inmóvil a través de la cristalera la silenciosa lluvia caer. Observaba cómo las doradas hojas se desprendían de las ramas mecidas por un suave viento e iban descendiendo en un tranquilo planeo que finalizaba al contacto con el suelo. Sus ojos color miel eran un espejo del otoño impasible que hacía su trabajo en el exterior. Albergaban lágrimas que no se decidian a comenzar su descenso mientras que sus ojos húmedos parecían dos bolas de cristal que guardaban en su interior la dolorosa tristeza de quién ha amado ciegamente, pero el destino ha hecho que todo termine, abriéndole los ojos a la cruel realidad.

El sol oculto tras las grises nubes que cubrían el cielo comenzó a retirarse en el invisible horizonte, dejando paso a una blanca y brillante luna y millones de estrellas que tampoco se dejarían ver esa noche en aquel lugar perdido en algún lugar de Providencia. El mundo se sumió en la más absoluta oscuridad y como conscientes de que la negrura las protegería de ser descubiertas, las lágrimas comenzaron a brotar iniciando así su furtivo descenso por sus blancas y suaves mejillas. Mientras lloraba como la lluvia incesante del exterior poco a poco su corazón se fue congelando como sumido en un aparente eterno invierno. Una lágrima sin rumbo llegó por azar a sus perfectos y carnosos labios pero estos detenidos en el tiempo dejaron que la salada encarnación de la tristeza se alojara en su boca hasta desaparecer dejando su amargo sabor.

El suelo tembló y en algún lugar del departamento una ventana mal cerrada se abrió, dejando entrar una fuerte ráfaga de viento que recorrió los pasillos, descendió las escaleras, atravesó el living e hizo que los oscuros y largos cabellos de la reina de hielo se acudieran como una pequeña barca en el centro de una tempestad. De entre los hilos de brillante azabache, un blanco espía que se ocultaba, casualmente se separó del grupo y se quedó cruzado ante su rostro, rozando suavemente su nariz como intentando dar consuelo a aquel bello ser qué le daba cobijo. Ella alzó su delicada mano adornada únicamente con un anillo de plata y lapislázuli con la intención de apartarla y seguir perdida en el infinito de la soledad, pero al ver el reflejo plateado de una cana fuera de su tiempo algo cambió en su interior. Las fuentes de sus ojos se secaron y como si repentinamente hubiera llegado la primavera, dos margaritas florecieron en la comisura de sus labios.

estaba en plena oscuridad pero en un instante una pequeña llama había comenzado a arder en su interior y su suave calor fue llenando poco a poco su cuerpo, haciendo que los recientes suspiros se fuesen tornando tranquila respiración. El Fénix renacia una vez más de su letargo entre las cenizas de un corazón roto. Y de esta manera sus ojos que habían comenzado a recuperar el brillo, se cerraron lentamente dando paso al reparador sueño.

La despertó el alegre cantar de un ave posado sobre la baranda de la terraza. El sol asomaba en el horizonte dejando escapar rayos de intensa luz por entre las pocas nubes que aún no habían sido arrastradas lejos por el viento otoñal. Un arco iris nacía de un charco cercano llenando de color una maravillosa mañana. la noche y el pasado habían quedado atrás dejando paso al día y el presente. El futuro se veía en ese instante colorido cómo ha de verse siempre.

Ella se despertó emitiendo un suave bostezo y al observar la escena que el nuevo amanecer había pintado tras la ventana sonrió radiante como queriendo competir con el alba. Y aquél día fue feliz.

___***___

Resubo la que oficialmente fué la primera entrada de este blog el 4 de Mayo del 2014, cuando aún estaba trabajando en Chile. Creo que su cómputo total de visualizaciones es 0… Así que es como nueva XD. ¡Espero que os guste!

Frases célebres V

Princess Bride

“Aquel día fue en el que descubrió con asombro que cuando él decía: como desees, en realidad significaba: te amo.”

Frase extraida de “La princesa Prometida”

Work in Progress

Trabajando en la portada del que será mi segundo libro… Saldrá para Septiembre.

¿Que detalle más añadiriais a la portada en la pared de las letras, la de los ladrillos y los planetas? (Me falta hacer que el público este entre llamas para completar mi concepto original)

¿Que os parece?

Microcuento – Vuelta a casa

Levantaba nubes de polvo a cada paso mientras miraba con ojos empañados el yermo en que se había tornado su hogar. Lloró y se marchó desolado.
Trás el dejó para la eternidad en el suelo una lata arrugada y un montón de cleanex usados.

___***___

Uno de los Microcuentos con tamaño de Twit que me publicaron en Microcuento.es. (Estoy todo crecido porque ya tengo 12 publicados)

¡Espero que os guste!

Y si os gusta… ¿Porque no echar un vistazo a mi primer libro? Puedes conseguirlo a precio irrisorio en el siguiente enlace. Te adoraré si te haces con una copia.

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Andrómeda

Se abre la persiana metálica
Cuando sus ojos se acostumbran a la oscuridad
A través de los gruesos cristales
Es capaz de reconocer la inmensidad

El infinito océano de constelaciones
Sigue inmutable
Sin apenas variación.

Apoya la mano en el vidrio
Siente el frío tacto del vacío
Se empaña la visión
Las lágrimas comienzan a resbalar
Involuntarias por sus mejillas
La respiración se entrecorta
Suspira
Llora desconsolada en la soledad del infinito.

Año: 2754 D.C.
Lugar: Galaxia de Andrómeda

Han pasado ya tres años
Desde que el último pasajero falleció
Hay víveres y oxígeno para una eternidad
No así manera de mover el transbordador
Desde que el motor principal estalló
Estoy paralizada
Encadenada por siempre a Andrómeda
Nadie responde mis llamadas
Estoy sola en mitad de la nada
No quiero estar sola

Este mensaje es el mismo que ayer
Este mensaje será el mismo mañana

¿Hay alguien ahí fuera que diga al menos hola?

¿Hay alguien ahí?”

“Intentando recuperar conexión con red interestelar…”

En una clase del pueblo de Otar

Juan y Javier, dos experimentados policías no pueden imaginar el horror que van a encontrar al echar la puerta abajo de la clase de segundo de primaria del único colegio del casi olvidado pueblo de Otar.

Un brusco empujón y la puerta cae pesadamente reventados sus goznes.

Bastan unos segundos para asimilar la escena y que los dos fornidos hombres caigan rendidos. Juan siente náuseas y vomita contra el suelo como jamás lo hizo. Javier siente su cabeza dar vueltas y se apoya en el marco para no caer ante los temblores involuntarios de sus piernas.

Cascadas de sangre chorrean por las paredes ocultando con su espeso fluir los dibujos infantiles. Del techo caen goterones del líquido carmesí sobre el lago sembrado de restos de cadáveres descuartizados aún frescos de lo que debían ser los niños y la profesora. Y en mitad de aquélla repulsiva escena un cuerpo menudo bañado completamente de sangre está erguido iluminado por la rojiza luz que entra a través de los cristales. Mira hacia el infinito con los ojos idos y sonríe mostrando lo único blanco y brillante en aquel escalofriante escenario: una hilera de afilados y antinaturales dientes.

Cuando logran recuperarse del shock los dos policías se acercan al niño y lo alejan cuidadosamente del escenario del brutal crimen. Ellos no son nadie para juzgar los sanguinarios actos de la encarnación del Dios del mal que la vecindad había aceptado adoptar y proteger, y menos cuando lo ha hecho por miedo a suspender uno de esos estúpidos exámenes sorpresa.