La flecha errada

por Bufón loco

Era el mejor cazador
El que jamás erraba una presa
O dos
Le gustaba el riesgo
Atacar sin ser descubierto
Sin que su objetivo
Supiese su destino
Siempre el mismo

Aquella noche sintió una pareja
Un oscuro tugurio
Música, baile y ruido
Tabaco, alcohol y drogas
Conversación a la luz de ténues focos
Algún beso
Lenguas enlazándose
Y manos incursionando
Más allá de lo que marcaban las fronteras
Risas y miradas cómplices
Y ansia de sexo

Eran las víctimas perfectas

No le costó al cazador encontrar
El escondite perfecto
Cercano al acceso
Un callejón sin salida
Y únicamente una farola encendida
Generando sombras en las esquinas

Salieron trastabillando
Bien agarrados uno al otro
Riendo
Comiéndose a cada paso

Un ojo les observaba desde las tinieblas
Apuntó la flecha
No le tembló el pulso
Tensó la cuerda
Aguardó la oportunidad perfecta
Dos pájaros de un tiro
Silvó la flecha

Y erró

Solo el corazón de uno de ellos atravesó

Follaron sin pausa
Hasta desfallecer
A la mañana siguiente
El corazón herido de muerte
Despertó completamente solo
No volvió a ver a su casual amante
Pero el recuerdo de aquella noche persistio
Dolió hasta sangrar

En realidad a Eros no le importó

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