Somewhere in Providencia

Esta isla del tesoro perdida y olvidada en el inmenso océano es para ti

Mes: febrero, 2019

Le llamaban monstruo

Desde que podía recordar todo el mundo se refería a él como “monstruo”. Es posible que fuera por lo amorfo de su complexión física, sus rasgos perturbadores, por la insalubre pestilencia que desprendía, por el antinatural tono de voz que tenía al emitir cualquier tipo de sonido o una mezcla de todas esas desagradables características.

El día que devoró viva su primera víctima y disfrutó con los gritos de desesperación y el sabor de la sangre fresca supo con certeza que no se trataba de un apodo infundado.

Hay en la oscuridad de la noche – Acróstico

Hay en la oscuridad de la noche
Algo parecido a un milagro
Y que desprende ilógica magia

Entra por las ventanas
Navega entre las sábanas

Lo sientes yacer en la almohada
Atando los sueños con redes de araña

Orando por permanecer a tu lado
Sacudiendo tus entrañas
Conociendo tu yo interior
Usando tus olvidados recuerdos
Rodeándolos de onírica gracia
Inscribiendolos en la tablilla
De historias sepultadas
Acaba diciéndote adiós
Dejando una atrás una semilla

Desvaneciente simiente
Esperando seguir viva

Latiendo
Aunque su tiempo sea finito

Nada queda al despertar
Oscuridad y vacío
Cuándo quieres darte cuenta
Ha desaparecido
En algún lugar más allá del sueño

Valiente (Brave)

Pasaba las horas perdidas
Perdida mirando la corriente
Al fondo la ciudad respiraba
Mostraba sus afilados dientes
Indiferente

Desde lo alto del puente acerado
El mundo parece diferente
Diferente es quien lo mira
Oteando nuevos horizontes
Inalcanzables

El rio murmuraba en la distancia
La invitaba a dar el paso
El último paso
El que dice adiós a una existencia
Inalterable

Ella echa una última mirada
Despliega sus blancas alas
Y planea sobre las aguas
Dejando surcos de plata
Inolvidables

___***___

Vale, no he podido evitar comprar la edición limitada del “Brave live 2013” y claro, me inspira… La historia músical de una chica que se encuentra en lo alto de un puente con intención de acabar con su vida. Un disco conceptual que entra en mi personal TOP 3 de discos (Todos de Marillion por supuesto). Un viaje músical que homenajeo con estas líneas. Os invito a escuchar “Brave” al completo (En el disco recomiendan volumen alto y luz tenue… Estoy completamente de acuerdo por la atmósfera que desprende)… Si no lo conocéis puede que os sorprenda ese viaje.

Espero que os haya gustado.

¡Nos leemos!

Microcuento – Demasiada calma

El Dios de la Destrucción levantó la cabeza y miró melancólico el horizonte. Alargó su pálida mano, bebió un último sorbo de sangre fresca y se levantó de su trono de cráneos.

Había llegado su momento.

La tierra llevaba tranquila demasiado tiempo.

___***___

Uno de los microcuentos enviados a microcuento.es

The key

As a child I found an old rusty key of strange bas-reliefs hidden in a hole under a rotten wood in the attic.

Year after year I searched obsessively for the lock that kept the secrets that the key served me on a silver platter. I traversed until the extenuation the most forgotten sites, the most hidden ruins and the most ungodly temples, but the search seemed to be in vain until one night of new moon hit me with the gate.

It was through the darkest gallery of an ancient crypts devoured by time in the dim light of a torch. At the end of a corridor covered with  spider webs a heavy stone door carved with twisted figures from other eras. The same twisted figures that shaped the precious key that accompanied me always chained to my neck.

The key fit perfectly in the keyhole. It turned with the creaking and shuddering of heavy gears, and the door opened ceremoniously with the creaking of its hinges and a cloud of dust. When the dust dissipated, the discovery of what was on the other side horrified me.

It horrified me and I fell in love. That’s why my last conscious acts were to lock the door behind my back, undress and surrender to the cold embrace of the throbbing and obscene darkness that had been locked there for eons waiting for my arrival.

Memoria del mar

La suave y fría brisa de la madrugada siempre me traen el recuerdo de tu gélido y a la vez cálido tacto sobre la arena de playa. La marea nocturna hacia lo posible por jugar con nuestros cuerpos mientras rodábamos fundidos en un húmedo abrazo que deseé que no terminase jamás.

¿Cuántos besos quedaron marcados en nuestras pieles en aquel vaivén junto las olas?

Me estremezco de solo pensar en el brillo de tus ojos reflejando la luna y las estrellas, y las gotas de agua resbalando siguiendo tus sinuosas curvas mientras mis manos no podían reprimir el impulso de recorrer milímetro a milímetro tu cuerpo. Temblaban mis llemas al contacto de tu ancestral y escamoso tacto.

Todo terminó cuando te adentraste mar adentro dejando un inabarcable vacío en mitad de mi pecho. Verte partir hacia alguna ciudad sumergida y olvidada mimetizándote con los reflejos de la luna entre las olas sabiendo que tú vientre albergaba nuestra simiente fue el golpe más duro que jamás me propinó la vida.

Tal vez algún día sea capaz de encontrar el valor y seguir tus pasos hacia los misterios del lecho marino, pero hasta que llegue ese momento seguiré recurriendo a mi único consuelo: estas memorias del amor que perdí sumergiéndose el mar.

Microcuento – La creación

La Diosa miró con desconfianza su creación.

“En su pecho un corazón que guíe los impulsos.

En su cabeza un cerebro que aplique lógica.

¿Porqué siempre terminan chocando?”

Buscó durante eones resolver ese problema sin fruto. El día que el primer humano vio la luz, para que no se notaran demasiado los errores y conflictos de los dos dones que le había dado, la “obsolescencia programada” fué su último don.

Microcuento – La estrella fugaz

Viajó una eternidad atravesando incontables sistemas planetarios, nebulosas, campos de asteroides y galaxias tras una deslumbrante estrella fugaz. Al llegar al mismísimo filo del universo y encontrarse cara a cara con el vacío más absoluto se puso a llorar desconsoladamente recordando lo que para poder realizar este viaje sin destino tuvo que dejar atrás.

La montaña

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A través de la ventana se puede ver la montaña

Inmensa, solitaria, inmóvil, serena.

Con sus grises riscos cubiertos de un manto blanco

Con sus ocultos y polvorientos senderos olvidados.

Amaneceres, ocasos, lluvias de estrellas, cielos nublados

Lluvias, tormentas, el sol destellando,

y rompiendo el silencio el viento silbando.

En algún lugar cercano bajo la sombra de su falda

Ríe un niño jugando, cierra los ojos un anciano expirando

Sobre las ramas de un ciprés un jilguero cantando

Y en una oficina un hombre observa impasible, pensando.

___***___

Re-subo este escrito que publique en 2014 desde la oficina en la que pase infinitas horas durante mi estancia en Chile. A veces miraba por la ventana y me quedaba mirando los Andes… Y mis pensamientos volaban.

¡Espero que os guste!

Crossing between stars

Lights in the distance
Dancing lights in the dark
What gives life to diffuse shadows
Shadows under lonely feet
Like yours or mine
Lights that blink and turn off

Could it be stars?

Lighthouses that guide the forgotten
Hiding the most unknown fears
Fear that goes from our hand
As faithful and violent dogs

Lights that are left behind
After passing quickly by your side
Followed by one more
And another …

Does anyone else feel them?

Lights visible from space
Splashing the globe
Like a disease
That is infected by the look

Have you ever seen the stars?

A grandfather asks his grandson
We travel between them
Although such a useless knowledge
This condemned to oblivion
Like you
Like me
How the world what
We know

(Or that we once knew)