Somewhere in Providencia

Esta isla del tesoro perdida y olvidada en el inmenso océano es para ti

Mes: diciembre, 2018

Bajada a los trasteros

La fuente de mis terrores se haya en los trasteros.

El típico miedo a lo desconocido.

A lo que puedan ocultar trás sus puertas el resto de vecinos. Esos largos y laberínticos pasillos recorridos por tuberías cubiertas de polvo y telarañas. Esas hileras de puertas metálicas corroídas por el óxido. Esas parpadeantes y ténues luminarias fluorescentes con temporizador que te dejan vendido a la oscuridad cuando menos lo esperas. Ese sepulcral silencio que magnífica el sonido de las goteras o el eco de mis pasos. Cualquier paso. El horror de sentirte observado. De no saber que habrá tras cada recodo de estas criptas de trastos inútiles.

Pero mi mayor temor en estos sótanos es que alguna vez se descubra la demencial criatura informe y tentacular que alimento y cuido con cariño trás la puerta oxidada de mi propio trastero.

Mientras duermes

Observo tu carita
Mientras duermes

Esa paz que trasmites
Respirando plácidamente
Con tus pestañas entrelazadas

¿Qué sueños estarás viviendo
En el Interior de tu cabecita?

Deseo que puedas atesorarlos
Y que no los pierdas
Condenandolos al olvido

Lo deseo
Lo deseo tanto…

Tal vez así el futuro
Sea como alguna vez soñamos
Aquellos que perdimos
Con la inocencia de la niñez
Toda esperanza

Microrrelato – Séptimo día trás el solsticio de invierno

Amaneció soleado. Brillante. Un día que sonaba a coros de aves y zumbidos de abejas. A saltos de agua entre las rocas rodeados por almendros en flor.

Un triste veintiocho de diciembre, séptimo día trás el solsticio de invierno. El clima estaba gastando una broma pesada y esperé sentado en un banco al sol que llegará la helada y las nubes salieran de sus escondrijos riendo a carcajadas.

El árbol sin estrella

Como cada año en estas fechas llegó el día de montar el árbol de Navidad. Bajamos al trastero a rebuscar las cajas con los adornos entre los cachivaches sin utilidad que almacenamos para reutilizar algún día que nunca llegará. Finalmente nos pusimos a colocar en familia bolas plateadas y cintas doradas sobre las ramas de plástico.

¿Alguien ha visto la estrella?

La caja estaba vacía y la vieja estrella de madera pintada de blanco era lo único que faltaba para coronar el colorido y brillante árbol de Navidad.

Nos miramos unos a otros con cara de interrogante, pero nadie parecía saber el posible paradero de la estrella.

-No os preocupéis por eso. ¡Aquí está mamá! Os traeré una estrella en menos de un minuto- Dijo mi madre colocándose unos guantes y dirigiéndose a la puerta del jardín con prisa.

Efectivamente en menos de un minuto estaba de vuelta con una cegadora estrella entre sus manos. Había dejado la escalera apoyada en la fachada y en la estrellada bóveda nocturna un hueco oscuro justo en mitad de la nebulosa bola de nieve azul.

—***—

¡Feliz Navidad a todos!

With gorgon’s eyes

Look, I was warned
And here I am lost forever.
For pursuing a dream
An utopia
With swirling hair
Latent of life
And organic forms
Of serpentine movements

Look, I was warned
For the oracles
And the old wise men
And the tavern patrons
And children’s stories
What they take away from sleep
On the darkest nights
When the flames fade
In volatile smoke threads

Look, I was naive
For believing that magic did not exist
For thinking that
Those worn bodies
Petrified
They would be something of a past
Far
So far

And now here I am
Seeing my bones turn
Organs, Muscles and skin
Cold inert stone
And all for looking directly
The eyes of the gorgon
And try to say without words
What escape from my paralyzed lips
A simple
“I need you”

Microrrelato – Tardes de Whisky barato y besos

Llegaron para quedarse las tardes de Whisky barato y besos. Acompañadas de noches de pasión y sexo. Su otra cara eran las mañanas de jaqueca y mareos pero con risas y sonrisas. Llegaron tiempos felices que quise atesorar hasta que un día sin previo aviso la cama amaneció completamente desierta.

¿Why you do not talk to me?

I strike your chest with all the strength

¿Why you do not talk to me?

My eyes do not stop flowing
What is spilled in waterfalls of frustration 

¡Wake up fuck! ¡Awake!

I support my head on your frozen thorax
While I beg to feel
What moves inside you
Inert silence
No heartbeat or breathing

¡Tell me something please!

Your crystalline pupil returns me
A decadent reflection
The one of a desperate man
For feeling life
In a body that was always dead.

¿Why did you have to drain your battery?

Cantos de rana

-¡Croac!-

Canta una rana entre los juncos a la orilla de un estanque con la luna como un queso reflejada en la quietud de sus aguas.

-¡Croac! ¡Croac!-

Una de sus hermanas acude a la llamada y juntas comienzan un dueto.

-¡Croac! ¡Croac! ¡Croac!-

Una pareja más de batracios escucha el recital y decide qué tal vez unos coros no vendrían mal.

-¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac!-

En algún lugar en mitad del estanque en una preciosa agrupación de nenúfares cuatro ranitas jovencitas se animan con el croar que se escucha desde la orilla y comienzan a replicar los cantos como un eco en la distancia.

-¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac!-

Al otro lado del estanque, junto a un viejo y llorón sauce una reunión de ranas se ve interrumpida por el canto, sus coros y su eco. Deciden por unanimidad no ser menos y cantar con energía su propia melodía.

-¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac!-

El caos sonoro agita las aguas. Corre el rumor por el bosque y ranas que cazan moscas en el río abandonan su tarea para unirse a aquella serenata nocturna.

-¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac!-

Se aglomeran los cantos en una algarabía difícil de describir. Y más aún cuando el sonido comienza a traspasar las lindes del bosque, donde una enorme charca acoge una inmensa congregación de ranas de todas formas, tamaños y colores.

-¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac! ¡Croac!-

Cada segundo que pasa una rana se une a la gran fiesta del croar hasta que no existe en el mundo otro sonido, ni una sola rana sin colaborar con su canto al singular concierto.

Desde el hueco de un árbol seco una pequeña sombra escucha el estruendo con semblante preocupado –Creo que está no es una buena noche para salir a cenar, es el momento para comenzar a cuidar la figura. ¡Hoy comenzaré el ayuno y descanso!- Se da la vuelta y se vuelve a meter en su reconfortante cama. A los pocos minutos y a pesar del insoportable ruido el mosquito se queda dormido.

Esta noche soñará con terroríficas ranas de ojos saltones e insoportable canto.

¡CROAC!

I ever hate love songs

I ever hate love songs

Songs about a lie

That only exist in our’s own mind

Beyond body

Or simply hearth

I always hate rhymes about you

Love

Because I only think

About this obsesion

This feeling that strike inside the breast

Beating

Beat

Be

Every little fragment of the seconds

A simple rhythm that sounds like

“Love”

“Love”

“Love”

“Love”

Resaca en 6 portadas

Comic collage explícito con 6 portadas musicales (Discazos por cierto). En honor a todos los que las sufrirán en estos días, en especial tras las cenas de empresa.