Somewhere in Providencia

Esta isla del tesoro perdida y olvidada en el inmenso océano es para ti

Mes: mayo, 2015

Cuando me encuentre a Dios…

When I meet God

And if the bottle’s no solution
Why does it feel so warm
And if that girl is no solution
Why did she feel so warm
And if to feel is no solution
Why do I feel
Why do I feel so tired
Why do I feel so broken
Why do I feel so outside
Why do I seem so blind
I’m so sick of feeling
It’s ruined my life

If living rough is no solution
Why does it ease my mind
If looking back is no solution
Why are we all
Nothing but children
Children inside

Why do the Gods
Sit back and watch
So many lost
What kind of mother
Leaves a child in the traffic
Turning tricks in the dark
What kind of God?

I crawled around inside myself
It was a long way down
It was a mine and it was mine
And in the darkness
I saw a perfect mirror
Floating in space

When I meet God
I’m going to ask her
What makes her cry
What makes her laugh
Is she just stars and indigo gas
Does she know why
Love has no end
But it’s dark-angel friend
Tearing women and men
Slowly apart

Stain
Don’t do that
Scream
Don’t do that
Fail
Never do that
Never do that
I want to go out
Don’t do that
I want an adventure
Just stay..
I want
Just stay in
I want to make love

And if the bottle’s no solution
Why does it feel so warm
And if looking back is no solution
Why are we all just children inside
And if to feel is no solution
Why does the whole damn world feel so broken
So outside and out-of-sorts

A perfect mirror
Floating in space
Waves and numbers
But oh, such beautiful numbers
And oh, such waves..

Cuando me encuentre a Dios

Si la botella no es la solución
Por qué se siente tan calida
Y si la chica no es la solución
Por qué se siente tan calida
Y si sentir no es la solución
Por qué siento
Por qué me siento tan cansado
Por qué me siento tan roto
Por qué me siento tan fuera de lugar
Por qué parezco tan ciego
Estoy muy harto de sentir
Está arruinando mi vida

Si vivir en lo áspero no es la solución
¿Por qué tranquiliza mi mente?
Si mirar atrás no es la solución
Por qué todos somos
Nada más que niños
Niños por dentro

Por qué los dioses
Se sientan y observan
Tantos perdidos?
Qué clase de madre
Abandona a su niño en el tráfico
Desviando trucos en la oscuridad
¿Qué clase de dios?

Me arrastro alrededor de mi interior
Fue un largo camino abajo
Era una mina y era mia
Y en la oscuridad
Vi un espejo perfecto
Flotando en el espacio

Cuando me encuentre a Dios
Voy a preguntarle
Qué la hace llorar
Qué la hace reír
Si es sólo estrellas y gas índigo
Si sabe ella por qué
El amor no tiene fin
Pero es un amigable angel oscuro
Que aparta hombres y mujeres
Lentamente
Mancha
No hagas eso
Grita
No hagas eso
Falla
Nunca hagas eso
Nunca hagas eso
Quiero salir
No hagas eso
Quiero una aventura
Sólo quédate
Quiero
Sólo quédate ahí
Quiero hacerte el amor

Y si la botella no es la solución
Por qué se siente tan bien
Y si mirar atrás no es la solución
Por qué todos sólo somos niños por dentro
Y si sentir no es la solución
Por qué todo el maldito mundo entero se siente tan roto
Tan fuera de lugar y fuera de orden

Un espejo perfecto
Flotando en el espacio
Olas y números
Pero oh, que hermosos números
Y oh, que olas

Anuncios

Hasta siempre

TIERRA

Las vistas de las cristaleras del enorme transbordador eran capaces de dejar sin respiración a cualquiera que mirara a través de ellas. Una inmensidad oscura salpicada de incontables y titilantes estrellas que nacían y morían en inconcebibles distancias, contrastaban con una cercana esfera de color azul grisáceo que iba  haciéndose cada vez más pequeña; al menos según la percepción de las cientos de sombras de mirada triste que observaban tras el cristal de seguridad como la distancia iba desvaneciendo su forma.

Se alejaban del que hasta ahora, y durante incontables generaciones había sido su hogar. Un planeta latente de vida que poco a poco había ido apagando su llama hasta transformarse en aquella tierra gris y yerma que se veían obligados a dejar atrás. La gente agolpada contra el cristal no podía controlar las lágrimas que caían como cascadas por sus mejillas, y en algún lugar entre la muchedumbre el incesante llorar de un recién nacido no hacía más que acrecentar la angustia que llevaban como único equipaje aquellas personas.

Un pitido sonó desde los altavoces del sistema de comunicaciones del transbordador “Éxodo”, indicando que un mensaje iba a ser emitido desde la sala de control. Los oscuros rostros se movieron al unísono hacia los altavoces, como autómatas programados para realizar dicha acción al recibir esa señal, y en unos instantes el sonido de un mensaje comenzó a extenderse por toda la nave.

“Nos alejamos hacia lo desconocido dejando atrás el hogar que poco a poco destruimos… Sabemos que la tristeza nos embarga a todos, y que el recuerdo de los seres queridos que nos vemos obligados a dejar atrás nos perseguirá siempre como un yugo. Pero el daño ya está hecho todos sabemos que tenemos en nuestras manos el destino de la humanidad. Humanidad que viaja en esta nave rumbo al planeta H-213-A74. Planeta que reúne las condiciones suficientes según nuestros estudios para  la supervivencia de la raza humana. Un nuevo comienzo que deberemos afrontar con valor y con la esperanza de que una vez más resurgiremos como la especie animal superior que somos. Ahora solo nos queda decir adiós a nuestros más queridos recuerdos, y recibir con un abrazo al destino incierto que nos aguarda…”

El altavoz continuo durante varios minutos más soltando frase por frase el famoso discurso que el capitán Lewis había repetido tantas veces intentando infundir en los oyentes el ánimo para continuar con aquella gargantuesca empresa. Discurso al que por otra parte ya casi ninguno de los oyentes hacia caso, debido al dolor que sentían en su interior por abandonar todo cuanto había sido querido. Finalmente cuando el discurso termino, el concierto para concierto y piano nº 21 de Mozart comenzó a llenar los espacios vacíos y silenciosos de la nave. Pasará lo que pasara los clásicos siempre les acompañarían.

La gente volvió la vista atrás y continuó observando la desaparición del planeta tierra en la distancia, dejando que la pesadumbre volviera a ocupar su asiento en los corazones. Todos hicieron eso mismo, menos el joven Raúl Oliver, el cual sin que nadie reparara en sus actos, abandono la aglomeración de personas y salió corriendo sin previo aviso por uno de los blancos e innumerables corredores. Cogió la dirección de los vestuarios. Abrió la puerta de una de las cabinas de inodoros y se encerró en su interior. Miró a su alrededor y localizó el rollo de papel higiénico. Siguiendo la costumbre de no malgastar innecesariamente los recursos, extrajo uno de los rectángulos de papel, lo apoyó sobre la tapa del inodoro y con un bolígrafo escribió algo sobre él. Abrió la tapa del inodoro, deposito el papel y tiro de la cadena poniendo en marcha el sistema de eliminación de residuos. Y de esta manera el pequeño fragmento de papel fue soltado al espacio exterior condenado a vagar por siempre en el vacío.

Este hecho tan trivial, no habría tenido la menor importancia si no hubiera sido porque muchos años más tarde,  una nave de reconocimiento del planeta H-213-A74 abordo una enorme nave fantasma de origen desconocido que vagaba sin rumbo en las inmediaciones del planeta. Al revisar las imágenes que habían captado las cámaras del sistema de video vigilancia de la nave, únicamente encontraron intactas las imágenes de una extraña criatura realizando un comportamiento diferente al del resto de los miembros de la tripulación. Dedicaron muchos esfuerzos en descifrar el extraño texto que había escrito la criatura y que se podía vislumbrar vagamente en la grabación. Y a pesar de su falta de contenido, a los científicos de aquel planeta les resulto un descubrimiento realmente importante. Dos únicas palabras que resumían dentro de su aparente inocencia la clave de aquel misterio que les había mantenido en ascuas durante tanto tiempo:

“Hasta siempre”